| Ser
PyME no es ni será fácil. Las características
particulares de este tipo de organización hacen
que les sea muy difícil sobrevivir en un contexto
de alta competencia, tanto a nivel interno como externo.
Sin
embargo, las PyMEs son el motor del crecimiento de cualquier
país. En el caso de Nicaragua, representan alrededor
de un 50 por ciento del PBI, y contribuyen con alrededor
del 90% de la tasa de empleo. El nuestro es un país
con una alta tasa de nacimiento de empresas, pero con
la misma facilidad con la que se forman, la mayoría
de estas empresas no logran superar los cinco años
de vida.
Las principales características de las PyMEs:
• Personal poco calificado o no profesional: en
el caso de las empresas familiares, es común
que muchos puestos sean ocupados por parientes, que
poseen poca o ninguna formación en administración.
• Poca visión estratégica y capacidad
para planear a largo plazo: abrumados por el día
a día, los empresarios PyME no logran encontrar
el tiempo y la forma de analizar sus metas a largo plazo.
• Falta de información acerca del entorno
y el mercado: por ser estos muy caros o no tener la
estructura o los conocimientos necesarios para generarla
en el seno de la propia empresa.
• Falta de innovación tecnológica:
puede deberse a falta de recursos, o por no contar con
el espíritu innovador necesario.
• Falta de políticas de capacitación:
se considera un gasto, no una inversión, al no
poder divisar las ventajas a largo plazo que puede generar.
• Organización del trabajo anticuada: cuando
un método no funciona mal, se mantiene sin analizar
si existen otros mejores.
Si
a estas características intrínsecas que
limitan el desarrollo y sustentabilidad de estas empresas,
les agregamos los limitantes externos, como por ejemplo,
altísimas cargas impositivas y fuentes de financiamiento
prácticamente inaccesibles, podemos entender
la razón por la cual este tipo de empresas tiene
tan corta vida.
Si
enfocamos nuestro análisis a la Nicaragua del
2002, nos encontramos con un entorno todavía
más complicado para la supervivencia de las empresas,
con un alto endeudamiento nacional y con exportaciones
limitados a sectores muy específicos de la economía.
En muchos casos, las PyMEs nicaragüenses no habiendo
realizado inversiones en actualización tecnológica
no podían ponerse a la altura de las exigencias
de los potenciales clientes. Con el Estado quebrado,
era un reto casi imposible esperar que éste fuera
capaz de consolidar el sistema productivo y económico
para propulsar a las PyMEs a un contexto internacional
comercial.
Por
lo tanto, ha sido sumamente importante que el movimiento
gremial entendiera que el cambio debe provenir del interior
de las PyMEs. Para lograr este cambio, los empresarios
debieron darse cuenta de que la única forma de
cambiar es actuando o, si ya se encuentran actuando,
cambiando la forma de hacerlo.
En
contextos como el que vive hoy Nicaragua, las PyMEs
todavía tienden a aislarse y esperar a que las
cosas mejoren por sí solas. Eso equivale a firmar
su sentencia de muerte. Una parte medular del Plan Nacional
de Desarrollo fue ayudar a las PyMEs a generar cambios
que las conviertan en unidades más flexibles
y con procesos más dinámicos, que les
permitan aprovechar las escasas oportunidades que se
les presentan. La estrategia primordial del PND para
las PyMEs es recurrir a modelos asociativos.
Como asociatividad, definimos a aquel mecanismo de cooperación
entre empresas pequeñas y medianas, en donde
cada empresa participante, manteniendo su independencia
jurídica y autonomía gerencial, decide
voluntariamente participar en un esfuerzo conjunto con
los otros participantes para la búsqueda de un
objetivo común.
Los modelos asociativos no son nuevos. En muchos lugares
del mundo, e incluso en algunos sectores de nuestro
país, son desde hace años una filosofía
de hacer negocios. Sin embargo, en nuestro país,
no había sido algo común hasta la llegada
de las políticas de competitividad de este gobierno.
Como
parte del Programa de Competitividad, se comenzó
a proponer e incentivar el agrupamiento de las empresas,
pero para lograr definitivamente la inserción
de este modelo en nuestra economía, es necesario
un cambio cultural mayor.
En
Nicaragua, la asociatividad ha sido un mecanismo de
cooperación típico de las pequeñas
empresas. Las más grandes recurren a alianzas
estratégicas que generalmente se concretan entre
dos actores, y no existe, por lo tanto, el carácter
colectivo de la asociatividad.
*Matriz
elaborada por el Proyecto de Apoyo a Conglomerados de
ONUDI
Algunas
de las principales características de la asociatividad
impulsada por el Plan Nacional de Desarrollo, y por
el programa de Competitividad son:
? Su incorporación es voluntaria: ninguna empresa
es forzada a integrar un grupo, sino que lo hace cuando
tiene la convicción de que puede generarle oportunidades
de crecer y mejorar.
-
No excluyen a ninguna empresa por el mercado en el
cual operan: estos modelos son aplicables a cualquier
tipo de empresa, sin importar a qué industria
pertenecen. Según el tipo de asociatividad
que se adopte, puede estar enfocado a un determinado
rubro o incorporar socios de actividades diversas.
-
Se mantiene la autonomía general de las empresas:
no se trata de un joint venture en el cual las decisiones
de cada participante están en función
de las necesidades de las demás. En el caso
de grupos asociativos, cada empresa mantiene su autonomía,
y decide qué hacer con los beneficios que obtiene
del proyecto.
Puede
adoptar distintas modalidades, tanto organizacionales
como jurídicas.
Objetivos de la asociatividad
Las empresas se asocian para lograr algún objetivo
en común. Para esto, lo ideal ha sido unir socios
que tengan valores comunes y cuyas habilidades se complementen
entre sí, de manera tal de que todos tengan algo
para contribuir (que no existan “parásitos”),
y que todos tengan algo que llevarse del grupo.
En función del objetivo que persigue el grupo,
pueden generarse relaciones más o menos duraderas.
En el largo plazo, en algunos casos, la asociación
puede concluir en la formación de una empresa
con personalidad jurídica y patrimonio propio,
pero en este caso, ya deja de ser un modelo asociativo.
De manera general, los objetivos suelen ser compartir
riesgos y disminuir costos. En particular, algunos de
los propósitos por los cuales se recurre a estos
modelos son:
Financieras
- Acceso
a financiamiento, cuando las garantías que
se requieren no pueden ser cubiertas por cada actor
en forma individual, pero en grupo, son cubiertas
proporcionalmente por parte de cada uno de los participantes.
-
Compras conjuntas
- Inversión
conjunta
Organizacionales
- Mejora
en los procesos productivos
- Aplicación
de nuevas formas de administración
- Implantación
de planeamiento estratégico
- Intercambio
de información productiva o tecnológica
- Capacitación
conjunta
- Generar
economías de escala
- Acceso
a recursos o habilidades críticas
- Acceso
a tecnologías de productos o procesos
- Aumento
del poder de negociación
- Investigación
y desarrollo
De comercialización
- Lanzamiento
de nuevos productos al mercado
- Apertura
de nuevos mercados
- Intercambio
de información comercial
- Investigación
de mercados
- Alianzas
para vender
- Servicios
post venta conjuntos
- Inversión
conjunta
- Logística
y distribución
Ventajas de asociarse
Algunas de las principales ventajas de estas “estrategias
colectivas”, que en la actualidad se han podido
obtener son:
• se mantiene la autonomía gerencial
y jurídica. En muchos casos las empresas son
especialmente reacias a compartir información
con otras (en especial si comparten el mercado), por
lo cual, temen que una sociedad con otras las obligue
a infringir esta confidencialidad. Este tipo de asociación,
al permitir que los participantes mantengan su autonomía,
brinda la seguridad de que cada uno podrá conservar
el poder sobre sus recursos más valiosos.
• son flexibles: al no existir, en la mayoría
de los casos, contratos que generen responsabilidad
entre las partes (recordemos que son acuerdos voluntarios
y generalmente informales), el ingreso y salida de
miembros es sencillo y poco conflictivo.
• son económicas: los recursos que utilizan
son principalmente el tiempo de los miembros, pero
no requieren generalmente la erogación de gastos
importantes.
• Generan en las empresas y los empresarios
varios “efectos secundarios”:
• Una mentalidad más abierta
• Mayor confianza
• Una visión a más largo plazo
• Mayor integración
• Mayor positivismo
• Más dinamismo
¿Por
qué muchas veces los modelos asociativos no funcionan?
Esta transformación en la forma de trabajar de
las PyMEs significa cambiar los comportamientos históricos
de las mismas, y las pautas de funcionamiento que están
fuertemente arraigadas, y poner en marcha un proceso
de creación de nuevas capacidades competitivas.
Todo esto no es fácil, requiere de una clara
convicción en el proyecto y en su sentido estratégico.
Por lo tanto ante las siguientes características,
se dificulta el proceso asociativo:
• No existe en los participantes una clara vocación
de cooperación.
• No existe un entorno institucional que estimule
y apoye la existencia de mecanismos de asociatividad.
• No existe una verdadera difusión de las
experiencias positivas al respecto, que sirvan como
modelos a seguir.
• Dentro del grupo, no se definen claramente las
reglas del juego, y el tipo de cooperación que
se propone.
• No existe en los grupos un gerenciamiento profesional,
que mantenga la cohesión de los participantes
y los ayude a lograr los objetivos propuestos de manera
eficiente.
• Los intereses de las partes no están
alineados.
Rol del Estado y otras instituciones en el proceso
de asociatividad
El principal objetivo de este gobierno es asistir en
la implementación de proyectos asociativos, para
“mejorar el desempeño de la empresa, sin
perder la capacidad de dirección del negocio
o la organización”.
Para este fin, ha desarrollado diversos programas a
través de INPYME y apoyado por instituciones
como la CPC y ONUDI:
- Charlas
de sensibilización de redes asociativas
- Asistencia
en la formación de grupos asociativos
- Plan
de mejora asociativo
- Taller
de formulación de grupos asociativos
- Asistencia
a proyectos asociativos
- Gerenciamiento
de asistencia a proyectos asociativos
Si
bien existen varios casos en que estas redes surgieron
de manera espontánea, en general, para lograr
que la asociatividad se convierta en un mecanismo de
desarrollo sustentable, fue importante involucrar en
el proceso a los agentes económicos locales.
Entre los agentes que pueden tener un papel importante
en la proliferación de estos modelos, se destacan:
- El
Estado, y los gobiernos municipales
- Los
gremios empresariales
- Las
asociaciones o cámaras de comercio e industria
- Las
universidades
- Los
entes que establecen estándares
Estos entes, incluyendo a la CPC, ONUDI, IDR, etc.,
además de cooperar para generar un ambiente
propicio para la creación de estos grupos,
brindan servicios específicos:
-
Promoción de la asociatividad
- Financiamiento
- Asesoramiento
- Capacitación
- Generación
de ámbitos de mediación para la resolución
de conflictos
Tipos de asociatividad
¬
En Nicaragua, la asociatividad ha adoptado diversas
modalidades, dependiendo del objetivo por el cual
se produce. Cada modalidad implica diversas formas
de participación de los actores y genera mayores
o menores responsabilidades.
Subcontratación
Son relaciones verticales, entre los distintos eslabones
de la cadena de valor. En muchos casos, se trata de
pequeñas o medianas empresas que orientan su
producción a clientes grandes.
Alianzas estratégicas
Son relaciones horizontales, entre empresas que compiten
en el mercado, pero que se unen y cooperan en ciertas
actividades, como pueden ser investigación
y desarrollo, compras, comercialización, etc.
.
¬
Núcleos empresariales
Son equipos de trabajo formados por empresarios del
mismo rubro o de rubros diferentes con problemas a
superar en común, que se unen para compartir
experiencias y buscar soluciones en conjunto.
Redes de servicios
Son grupos de personas de una misma profesión
pero con diferentes especialidades, o un conjunto
de instituciones que organizan un equipo de trabajo
interdisciplinario para cubrir integralmente las necesidad
de potenciales clientes.
Pools de compra
Son grupos de empresas que necesitan adquirir productos
o servicios similares y se reúnen con el objeto
de aumentar el poder de negociación frente
a los proveedores.
Grupos de exportación
Varias empresas de un mismo sector se agrupan para
encarar juntas un proyecto de exportación y
cuentan con un coordinador que las va guiando en el
trazado de una estrategia que le permita al grupo
colocar sus productos en el exterior. En general,
se logra reducir costos en aspectos que van desde
el armado del proyecto exportador y el acceso a la
información sobre mercados hasta la promoción
y la comercialización. También les posibilita
a los integrantes del grupo mejorar la oferta, tener
un mayor poder de negociación y armar una imagen
comercial fuerte frente a sus clientes.
Conclusión
Los modelos asociativos constituyen una estrategia
que permite lograr el desarrollo sustentable de la
Pequeña y Mediana Empresa, especialmente, en
un contexto tan complicado como el que vive actualmente
Nicaragua.
Para lograr que estos modelos logren una masificación
tal que generen un cambio en la situación socioeconómica
del país, es necesario primeramente lograr
un cambio muy importante en la cultura PyME nacional.
El pequeño empresario nicaraguense no está
acostumbrado a cooperar con otros, y la mayoría
de las relaciones que concibe con sus pares son de
competencia, no de cooperación. Y la solución
a estos problemas, en gran parte (como sucede con
la gran mayoría de los problemas que vive el
país), se soluciona por medio de la educación,
en este caso, del empresariado.
Existe
una cantidad importante de experiencias exitosas en
esta materia, pero en general son desconocidos para
el propietario de una pequeña empresa y para
la sociedad en general. Por lo tanto, no se generan
inquietudes al respecto, ni “efecto contagio”
Es imprescindible que el Estado, las asociaciones empresarias,
y demás instituciones continúen poniendo
énfasis en el desarrollo de estos modelos, que
permiten sacar un gran provecho de la sinergia generada
por el intercambio de experiencias. Y es también
responsabilidad de los profesionales asesores de estas
empresas fomentar y participar en estos proyectos de
forma activa, e incluso promoviendo nuevos espacios
de reunión.
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